Todo por nuestro nuevo dios, la santa unidad.
Si desprecio algunas palabras de mi olvidado Dios, Jesús, es porque contradice las palabras y los dogmas de mi nueva deidad: la unidad de los hombres. Que algunos hagan mofa públicamente de Jesús y de sus enviados, a mi no me preocupa. A mí me preocupa que no se rompa la santa unidad. Que la gente viva en abierta oposición a los mandatos del Señor en su decálogo, me da lo mismo, lo importante es la unidad con los pecadores, dejen o no dejen de ofender a Dios, yo ni chistaré, no se vaya a romper la santa unidad.
Que contradiga lo que me enseñaron mis padres y a ellos sus padres y así hasta las 80 generaciones que me unen a Cristo, mientras afirme con ello la sostenibilidad de los principios de la fraternidad y la unidad con todos …aun los que proscriben al cristianismo, los que apostatan de la fe y los que enseñan en contra de su doctrina…pase, pero que no se rompa la santa unidad, la uniformidad, la homogeneidad, la “fraternidad” sin Padre, nuestro nuevo dios…
Es el dios de la ONU y de Hollywood, el dios de la generación del igualitarismo, la generación que niveló a lo bueno con lo malo, los hombres y las mujeres, los alumnos y los profesores, los sabios y los necios, lo moral y lo inmoral, el ser hombre y el ser homosexual, al matrimonio con el “rejunte”, al adulterio con el amor “hasta que la muerte nos separe”, al delincuente y al honrado. LA GENERACIÓN QUE ADORA AL HOMBRE, QUE ENDIOSA A LA HUMANIDAD, mientras más embarrado, más elogiado…
Ser atorrante (*) es ahora una virtud. Ser cínico, una pose elegante.
Que no destaque la Luz, que nada sale esta insípida nada, que la masa permanezca chata e ignorante. Nosotros no diremos ni pío…por no perturbar esta paz de cementerio. Así todos juntos haremos una fraternidad mediocre, todos igualados con lo más bajo, pero que nadie confunda esto con la humildad, estamos orgullosos de haber conseguido que nadie levante la voz. Hemos “creado” la “paz”.

Enmudeceremos al profeta -proclaman- acallaremos al perturbador, al que se atreve a quebrantar esta muda ensoñación de mirarnos recíprocamente el ombligo, a disipar la hipnótica sucesión de nuestros adorados espejismos ("Consume y calla", dice el "profeta"). Shhh no despierten al moribundo, que ya tiene un pie en el abismo. La igualdad por la igualdad, la medio-cridad y la tibieza…eso es justo lo que le conviene al demonio. “Que nadie intente ponerse por encima de ti”, es su letanía. “¿Cómo te atreves a sugerir que conoces la verdad?”, es el estribillo de su canción favorita. Falsa humildad, falso pacifismo.
En el fondo y en realidad: mera cobardía.
Cri cri cri ya me parece oír el eco de los grillitos respondiendo a esta notita. Pero el que nos mandó a ser luz, sal y levadura del mundo juzgará cada palabra inútil que hayamos pronunciado...y cada silencio cobarde que fue tropiezo (estorbo...diabolos) para el que necesitaba una Palabra.
Y el Señor nos mandó a ser la sal...y no la miel de la tierra. La miel endulza y es apetitosa... la sal da sabor y escuece. Pero la sal cura, la sal evita la corrupción, preserva de la putrefacción. Tal era el método de conservación de los alimentos antes de la invención de los frigoríficos. (junto con el aceite). El ejemplo de Jesús es completo: debes ser sal...porque la sal no solo da sabor a lo que no lo tiene, sino que además lo conserva en buen estado.La sal en la herida escuece...y cura.
Adelante pues, seamos sal de este mundo que necesita que Alguien le de sentido a una existencia insípida y vacía. Somos los enviados de este Rey Manso y Bondadoso, que trae la verdadera paz, la "que nadie puede quitar".
Gonzalo.
(*)un golfo, para los españoles. El ejemplo más acabado: Buenafuente.
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